Los Salmos en la Liturgia Judía
Se puede comparar a los salmos que cantaba el pueblo judío con los cánticos que los cristianos utilizamos en nuestras asambleas litúrgicas y de oración. Así como hay personas que memorizan todo el himnario -la letra de cada canto, estrofa por estrofa y también la melodía, aunque sean muchos- así también en Israel se memorizaban los salmos. Por ello es lógico pensar que Jesús y María sabían todo el Salterio de memoria.(1) 
Los salmos eran la oración del pueblo del mismo modo que el canto es en la Iglesia un medio esencial para la oración comunitaria. Y así como nosotros empleamos algunos cantos especiales para nuestras fiestas y solemnidades, existían también algunos salmos especiales para las diferentes ocasiones en la liturgia judía. La misma Biblia nos habla de su empleo público en el culto del Templo. (2) 
En el texto hebreo y en algunas traducciones se dan al principio de cada salmo algunas indicaciones de tipo litúrgico o musical, como estas: para instrumentos de cuerdas; para flauta; para oboe; a media voz; para la fiesta de las tiendas; para la dedicación del Templo, etc.; es evidente, pues, que se cantaban en el Templo sobre todo. 
Pero los salmos no solo se utilizaban en el culto del Templo, sino también en las reuniones sinagogales y hasta en la casa, sobre todo en las celebraciones más solemnes (como el Hallel en Pascua (3)) y aún en la piedad individual. 
La liturgia judía había designado algunos salmos para los días de la semana, por ejemplo: 
  • Sal 91 para el sábado,
    Sal 23 para el domingo,
    Sal 27 para el lunes,
    Sal 94 para el martes,
    Sal 93 para el miércoles,
    Sal 90 para el jueves,
    Sal 92 para el viernes, 
También para la oración en las diferentes horas del día. 
  • Sal 5 para la mañana,
    Sal 140 para la tarde,
    Sal 4 y 133 para la noche.
     
Y por supuesto, para las fiestas. 
  • Sal 2 y 109 para la entronización del rey.
    Sal 23 para conmemorar la entrada del arca al Templo,
    Sal 29 para la fiesta de los tabernáculos,
    Sal 30 para la fiesta de la dedicación del Templo,
    Sal 100 para ofrecer sacrificios de comunión, 
 
En la gran solemnidad de la Pascua se cantaban un pequeño Hallel (112-117) y el gran Hallel (Sal 135); un tercer Hallel se convirtió en la oración de la mañana (145-150) 
 Los himnos de las subidas (119-133) eran cantados por los peregrinos mientras iban a Jerusalén.
 La Iglesia, desde sus orígenes adoptó los salmos para su liturgia. Así lo atestiguan numerosos escritos, como podremos ver en el siguiente capítuo. 

(1) Textos tomados del libro Para Ti Salmodiaré, nueva edición mejorada 2002, de Roberto Durán Urenda D.J.
(2)
Cf. Esd 3,10ss
(3)
Los salmos 112-117 se cantaban en esta solemnidad; Cristo mismo, con sus discípulos los cantó. Cf. Mt 26,30. La palabra hebrea Hallel significa alabanza.  
 
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Cápsulas Litúrgicas

Comentarios en torno a la Liturgia, en especial canto de los salmos; y del ministerio del salmista estamos seguros que éstas "cápsulas" te serán de gran utilidad. 

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